Blog

Vuelta a Menorca

 

El mes de agosto lo hemos pasado en nuestra queridísima isla de Menorca, realizando viajes de una semana alrededor de esta isla que conocemos tan bien y que tanto nos gusta. Hemos tenido temperaturas más frescas y más viento de lo que es habitual en el mes de agosto (y eso es bueno para navegar a vela) y nortadas regulares cada cuatro o cinco días ( y eso también es bueno para disfrutar con comodidad de la costa sur).

La semana empezaba para nosotros el sábado a primera hora de la mañana, hay que subir al mercado de Maó para hacer la compra de los ingredientes frescos para preparar los menús de este viaje, adquirir productos de la isla y reponer lo que se ha gastado.

Hacia las doce llega la nueva tripulación que después de instalarse recibe un bombardeo de instrucciones e información sobre seguridad, vida a bordo y maniobra que en un primer momento resulta difícil de asimilar pero que conforme van pasando los días se va digiriendo.

Si no tenemos norte empezamos por la l’Illa d’en Colom situada en el parque natural de s’Albufera junto a Es Graus, pequeño pueblo pesquero de casitas blancas. Desde allí son clásicas dos bonitas excursiones una en zodiac para ver los mágicos atardeceres desde Sa Torre (torre de vigilancia para protegerse de los ataques piratas) o bien nos acercamos a pie hasta la taula de Torre Blanca (monumento singular de la cultura talaiótica), hoy dormiremos aquí. Salimos por la mañana a navegar y pasado el cabo de Favaritx, nos dirigimos a Fornells donde se puede degustar la famosa caldereta de langosta. Al día siguiente salimon hacia el punto más septentrional de la isla, el cabo de Caballería y a pocas millas encontramos cala Pregonda rodeada de pequeños escollos con aguas transparente y arena fina donde haciendo esnorkel podremos ver gran variedad de peces. Para comer nos dirigiremos a cala Pilar y terminamos el día en Algallarens con sus rocas en tono rojizo impresionantes al atardecer. La noche está tranquila y el cielo lleno de estrellas, este fondeo bien se merece una Fideua para cenar tranquilamente en cubierta.

Hoy el parte es de viento variable rolando a Sudeste nos dirigimos a la cala de s’Amarrador con el viento casi del través, tal vez tengamos que terminar ciñendo pero no espera un fondeo de aguas turquesas donde se puede explorar una cueva con entrada desde una grieta en el acantilado y salida al mar. Dormiremos en Ciutadella y podremos ir de copas aunque el conseguir amarre es difícil siempre existen recursos para entrar y poder pasar allí la noche. El puerto de Ciutadella es estrecho, con gran movimiento de ferrys y poco espacio para los barcos de recreo. Por la noche, cuando el último barco de la Transmediterránea zarpa, deja su espacio libre. La entrada se transforma en una serpentina de barcos que aguardan en fila el turno para acceder a un amarre según las indicaciones de la autoridad portuaria. Nos dirigimos al cap d’Artutx vértice sudoeste de la isla, el paisaje comienza a cambiar . La semana va pasando, aprovechamos durante el día el régimen de brisas para navegar y fondeamos según nos parece en las innumerables calas Son Saura, Turqueta, Macarella y Macarelleta, Mitjana y Mitjaneta, Trebaluger, Escorxada, cala’n Porter, cala Coves, Biniparratx, caló Blanc, Binibeca. Cualquiera de ellas es perfecta para fondear si no sopla sur y todas tienen algo especial para disfrutar según las preferencias de la tripulación. El agua turquesa de Son Saura, la excursión a la cueva d’en Moro por el acantilado en Turqueta, explorar una cueva subacuatica en la que entra un espectacular rayo de luz turquesa en Macarella, ascensión por el río en zodiac en Trebaluger,  las cuevas de cala Coves…..

Es viernes y arrumbamos hacia Punta Prima en el sudeste de la isla. Allí nos encontramos con la Illa de l’Aire, pequeña y plana de la que sólo sobresale su faro. Aquí habita una subespecie de lagartijas endémicas de color negro. La navegación entre las dos islas es alucinante por el tono brillante y turquesa del agua. Por la tarde llegaremos a Maó uno de los puertos naturales más grandes del mundo. La aproximación a la ciudad por mar en este puerto es amplia y majestuosa, entrar a vela es un lujo. Nos cuesta terminas la semana y para aprovechar hasta el último momento, fondeamos en Taulera, junto a la isla del Lazareto, para disfrutar del último baño.

Alrededor de las 18h nos aproximamos a una de las narinas para desembarcar a nuestra tripulación. Las despedidas siempre dejan una sensación de tristeza y vacío pero los siguientes tripulantes llegarán mañana a las doce y hay que preparar todo de nuevo con esmero.

Si tenemos tiempo tal vez hoy cenemos canguro con salsa de fresa en el Itake.

Comments are closed

Puedes también seguirnos en Facebook o en Twitter